¿Qué esperas para el 2.016?

Nuestra iglesia (Gateway) tiene una buena tradición para la celebración de Año Nuevo, y te la quiero compartir para animarte a hacer algo parecido este año.

El 31 de diciembre nos reunimos en la iglesia para alabar y adorar a Dios, y para orar juntos por el nuevo año. Mientras oramos, completamos una “cápsula de oración” en la que escribimos lo que le estamos pidiendo a Dios y lo que sentimos que Dios nos está mostrando para el año entrante. Luego lo ponemos en un sobre que sellamos, y en el cual escribimos nuestra dirección. Hacia fines del siguiente año la iglesia los pone al correo, así que los recibimos cerca del Día de Acción de Gracias, y tenemos motivos específicos de agradecimiento para ese día. Los últimos dos años he usado esa cápsula, pero con una pequeña modificación.

Estoy convencida de que no sé pedir como debo. Pero también sé que Dios tiene buenas cosas preparadas para mí. Entonces, en lugar de escribir lo que yo quiero, le pregunto a Dios: “Abba (Papito Dios), ¿qué me quieres dar el próximo año que quieres que yo te pida?” Entonces me dispongo a escucharlo y escribo lo que siento que Él me está mostrando, ¡aun cuando parezca ridículo!

Quiero darte algunos ejemplos de las cosas que escribí los años pasados que estaban completamente fuera de mi control y que parecían absurdas:

31 de diciembre del 2.013:

* Un segundo carro (sin que nos costara nada) – un mes más tarde alguien nos regaló un carro.

* Puertas abiertas para enseñar, predicar y ministrar – en el 2.014 empecé a enseñar, dirigir grupos pequeños, y supervisar grupos de habla hispana en Gateway.

31 de diciembre del 2.014:

* Relaciones significativas – en el 2.015 conocimos muchas personas nuevas, hemos hecho nuevos amigos y compañeros de ministerio que han enriquecido nuestras vidas de forma indescriptible.

* Libros publicados – en el 2.015 publiqué Lecciones aprendidas en la batalla y Kerry publicó Dones del Espíritu para una nueva generación.

* Puertas abiertas con nuevos niveles de influencia – en el 2.015 nos contrataron para desarrollar 5 cursos para el programa de doctorado de la universidad Shiloh; estoy sirviendo como tutora del programa de doctorado de la universidad “King’s”; he tenido muchas más oportunidades para enseñar y predicar; y comencé a trabajar como subdirectora del ministerio de Jack Hayford.

* Ministerio junto con Kerry – ha habido tanto de esto que no puedo empezar a describirlo. ¡Y me encanta!

* Viajes internacionales/impacto – en el 2.015 Dios me llevó a Iowa (no es exactamente internacional, pero es un lugar nuevo para mí), Colombia, Inglaterra, Egipto y las Bahamas. Y sé que en cada uno de esos viajes tuve impacto para el Reino de Dios.

Lo mejor de todo esto no son las cosas que he recibido en sí (aunque estoy agradecida por ellas), sino en sentir el placer del Padre cuando ve cómo me emociono con las cosas que Él tenía planeadas para mí. Estos son ejemplos de lo que llamamos “abrazos de Abba” – las formas palpables como Abba nos muestra cuánto nos ama.

Si tienes hijos, estoy segura de que en algún momento has logrado convencer a tus hijos a que pidan de regalo algo que tú querías darles; y sabes bien lo divertido que es ver cómo se emocionan al recibirlo. Así mismo, puedo sentir el amor del Padre expresado en la forma en que primero me dice lo que me quiere dar, y luego me lo da.

Al compartir esto contigo, espero que sepas que la única motivación es exaltar la bondad de nuestro Padre que se deleita en dar buenas cosas a Sus hijos.

¿Qué tendrá Abba preparado para ti para el 2.016? No sé. Pero lo que sí sé es esto: (1) es BUENO; y (2) si le preguntas y te dispones a escucharlo, Él te lo va a mostrar, y cuando lo recibas vas a saber que proviene de Él y vas a experimentar el gozo de conocer Su corazón para contigo.

¿Te animas a unirte en esta aventura?

What’s in Store for 2016?

Our church (Gateway) has a great New Year’s Eve tradition, and I want to share my experience to encourage you to give it a try.

On December 31st we gather for a time of worship and prayer. As we are praying we complete our “prayer capsule” – we write down the things we’re asking God for, and what we sense the Lord is saying to us. Then we put it in an envelope, seal it, and self-address it; and around Thanksgiving we receive it in the mail. It gives us specific points of gratitude to acknowledge on Thanksgiving Day. I have used this “prayer capsule” the last two years, with a little twist.

I am convinced that I don’t know what to ask for, as I ought. But I also know that God has good things in store for me. So, rather than asking for what I want, I ask God, “Abba, (Daddy God) what do you want to give me this year that you want me to ask you for?” Then I listen and write down the things that I sense He wants to give me, even if they sound ridiculous!

Let me give you some examples of things that I wrote down that were completely out of my control, and that I thought were beyond reason:

December 31, 2013:

* A second car (with no financial hardship) – we received the gift of a car a month later.

* Open doors for teaching, preaching, and ministering – in 2014 I started teaching for Equip, leading small groups, and became Zone leader for Spanish-speaking Pink Groups at Gateway.

December 31, 2014:

* Significant relationships – in 2015 we made lots of new friends and ministry partners that have enriched our lives more than we can begin to describe.

* Books published – in 2015 I published “Lessons Learned in the Battle” and Kerry published “Gifts of the Spirit for a New Generation.”

* Open doors, new levels of influence – in 2015 we were asked to develop 5 courses for the Doctor of Ministry for Shiloh University; I am serving as the D.Min. coach for The King’s University; I have seen increased opportunities to teach and preach; and started my new job as the Associate Director of Jack Hayford Ministries.

* Ministry together with Kerry – there has been so much of this it is hard to begin to describe it. And I love it!!!

* International travel/impact – in 2015 God took me to Iowa (not exactly international; but a new place for me), Colombia, England, Egypt, and the Bahamas; and in each of those places I had distinct opportunities for Kingdom Impact.

The best part is not in the things I’ve received in and of themselves (although I am grateful for them); but in sensing the Father’s delight when He sees my excitement in receiving what He had in store for me. These are examples of what we call “Abba hugs” – that is, tangible ways in which our “Abba” shows how much He loves us.

If you are a parent, I’m sure at some point you have convinced your children to ask for the very gifts you were planning on giving them; and you know how much fun it is to watch them opening the gifts. In the same way, I feel my Father’s love in telling me what He wants to give me, and then giving it to me.

In sharing this with you I hope you know if there is any boasting, it is only about the goodness of a Father who delights to give gifts to His children.

What does “Abba” have in store for you for 2016? I don’t know; but I know this: (1) it is GOOD; and (2) if you ask Him and listen, He will tell you; and when you receive it you will know it comes from Him and will experience the joy of knowing His heart toward you.

Will you take the risk of joining in this adventure?


Dr. Chiqui Polo-Wood   |  All Rights Reserved 2015

 

La importancia de la Navidad

Hemos llegado una vez más a la época más linda del año – la época en la que celebramos la Navidad. Por todo el mundo se hacen preparativos. Puede que sean diferentes, pero todos tienen algo en común: un espíritu de alegría, de paz, de esperanza renovada. Hay quienes se enfocan en el “espíritu navideño” en el que lo importante es estar con familiares y amigos, y darse regalos los unos a los otros. Para otros lo importante es ese sentir de “paz y buena voluntad,” así tal vez no sepan que eso proviene de la proclamación de los ángeles en el nacimiento de Jesús: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad” (Lucas 2:14).

Para los cristianos, por supuesto, la Navidad va mucho más allá de ese sentimiento los unos por los otros; pues reconocemos que estamos celebrando el nacimiento de Jesús, nuestro Salvador. Entonces la Navidad es como una fiesta de cumpleaños. Nos damos regalos porque Dios fue el primero en darnos a Su propio Hijo como regalo para la humanidad. Nos deseamos paz y buena voluntad porque es lo que Dios nos ha dado a través de este acto tan maravilloso.

Pero la Navidad es mucho más importante de lo que a veces comprendemos.

Algunos ven a Jesús como un gran maestro o un modelo a seguir, y celebran su nacimiento como el de alguna otra celebridad. Pero Jesús es mucho más que un gran maestro – es nuestro Salvador. Cuando pensamos en Jesús como Salvador, y pensamos en Su sacrificio, generalmente pensamos en el tormento, la agonía, el dolor insoportable de la crucifixión. Pensamos que el gran sacrificio de Dios para con nosotros es que Jesús haya tomado sobre sí mismo todas las consecuencias del pecado. (Y no lo quiero minimizar en absoluto. ¡Que Dios se sacrifique a sí mismo por nosotros va más allá de lo que puedo comprender!) Pero tal vez la Navidad misma sea un sacrificio mucho mayor de lo que pensamos.

¿Has considerado el sacrificio que implica la encarnación? Te invito a reflexionar sobre esto…

* El Dios infinito, creador del universo, escogió limitarse a la forma, tamaño, y limitaciones de sus criaturas. Aquel que es eterno e infinito, vino a vivir en tres dimensiones. ¡Eso es un gran sacrificio! Y lo hizo voluntariamente, por el amor que nos tiene.

* El Dios omnisciente, que posee todo conocimiento y sabiduría, optó por vivir con las limitaciones del entendimiento humano, ayudado sólo por el Espíritu Santo para tener conocimiento y sabiduría sobrenaturales. ¡Eso es un gran sacrificio! Y lo hizo voluntariamente, por el amor que nos tiene.

* El Dios omnipotente, para quien nada es imposible, escogió vivir con las limitaciones de la capacidad humana, de nuevo, ayudado únicamente por el Espíritu Santo para poder hacer lo sobrenatural. ¡Eso es un gran sacrificio! Y lo hizo voluntariamente, por el amor que nos tiene.

* El Dios omnipresente, que está en todas partes a la vez, optó por entrar en el tiempo y llegar a ser como sus criaturas, viviendo con las limitaciones del tiempo y el espacio. ¡Eso es un gran sacrificio! Y lo hizo voluntariamente, por el amor que nos tiene.

Hebreos 2:17 dice que “Por eso era preciso que en todo [Jesús] se asemejara a sus hermanos.” Esa es la importancia de la Navidad – que Dios se ha comprometido por siempre con la causa de la humanidad.

Luego, en Hebreos 4: 15-16 vemos que “no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.”

Por tanto Dios escogió ser uno con nosotros, Él sabe lo que pasamos. Él conoce nuestras debilidades. Él conoce nuestras luchas. Él no está poniendo la carga sobre nosotros para acercarnos a Él – sino que Él mismo lo ha hecho todo.

Es por eso que podemos acercarnos al trono de la gracia con confianza. Es por eso que podemos tener paz. Es por eso que gozamos de Su buena voluntad para con nosotros. ¡Y es por eso celebramos la Navidad!


Dra. Chiqui polo-Wood  | Todos los derechos reservados 2015

 

What’s the Big Deal with Christmas?

Here we are, once again, getting ready to celebrate Christmas. All over the world people are preparing for this magnificent celebration. Why? What is it that makes Christmas such an important occasion? Some focus on the “spirit of Christmas” as a time of year to celebrate being with family and friends, to give gifts to one another. For others, the focus is on extending “peace and goodwill toward men.” In some ways it is experienced slowing down from our busy schedules and having a somewhat extended time of rest, thinking happy thoughts, and wishing the same for those we come in contact with.

For Christians, of course, Christmas has a much deeper meaning. We understand that we are celebrating the birth of Jesus – our Savior. So Christmas is seen as a birthday celebration. We give gifts because God first gave us the gift of His Son. We wish each other peace and goodwill because that is what God gave us through the birth of Jesus. You may recall, from Luke 2:14, that the angels sang, “Glory to God in the highest, and on earth peace, goodwill toward men!”

But maybe there’s more to it than that…

I had always thought of Christmas as being important as a precursor to the cross. I thought of God’s great sacrifice in terms of Jesus enduring the torment, the agony, the excruciating pain of the crucifixion. I thought of God’s great sacrifice for us in terms of Jesus taking on Himself all of the consequences of sin. (And I don’t want to minimize that at all. That God would sacrifice Himself on our behalf is beyond comprehension!) But maybe Christmas itself is a sacrifice far greater than we realize.

Have you considered the sacrifice involved in the incarnation? Think about this…

* The infinite God, creator of the universe, chose to confine Himself to the shape, size, and limitations of His creatures. He who is eternal and infinite, came to live in three dimensions. That’s sacrifice! And He did it willingly out of His love for us.

* The omniscient God, possessing all knowledge and understanding, chose to and live with the limitations of human understanding, aided only by the Holy Spirit for supernatural knowledge and insight. That’s sacrifice! And He did it willingly out of His love for us.

* The omnipotent God, for whom nothing is impossible, chose to live with the limitations of human ability, again, aided only by the Holy Spirit for supernatural power. That’s sacrifice! And He did it willingly out of His love for us.

* The omnipresent God, who is everywhere at once, chose to enter time and become like His creatures, living with the limitations of space and of time. That’s sacrifice! And He did it willingly out of His love for us.

Hebrews 2:17 says that “[Jesus] had to be made like his brothers in every respect.” That is the BIG DEAL about Christmas – that God has forever committed Himself to the human cause.

Then, in Hebrews 4:15-16 we see that “we do not have a high priest who is unable to sympathize with our weaknesses, but one who in every respect has been tempted as we are, yet without sin. Let us then with confidence draw near to the throne of grace, that we may receive mercy and find grace to help in time of need.”

Because God chose to become one with us, He knows what we go through. He knows our weaknesses. He knows our struggles. He is not putting the burden on us to come to Him – but He has done it all Himself.

That is why we can approach the throne of grace with confidence. That is why we can have peace. That is why there is goodwill toward men. And that is why we celebrate Christmas!


Dr. Chiqui Polo-Wood  |  All Rights Reserved 2015

 

Todos tenemos un papel que jugar

Estoy descansando esta tarde, viendo fútbol americano con mi esposo y reflexionando sobre las actividades de los últimos cinco días, en los que servimos como parte del equipo de apoyo de Truthical (El musical de la verdad) – la obra de teatro musical de nuestra iglesia (Gateway). Según nuestras cuentas, hubo más de 50 mil personas que asistieron a ver una de las diez presentaciones del musical en la sede de Southlake, y otro tanto en las otras sedes de la iglesia, y por internet. Desde dos horas antes de cada presentación había personas haciendo fila para entrar, esperando tener un puesto para presenciarlo en vivo (y muchos tuvieron que conformarse con verlo en pantallas gigantes en uno de varios salones de sobrecupo).

¿Qué atrajo a tantas personas? Un musical extraordinario con un elenco maravilloso, talentoso y bien preparado, JUNTO CON un fabuloso equipo de apoyo. Estoy segura de que hay muchas personas escribiendo acerca de lo que vieron en el escenario. Yo quiero reflexionar sobre lo que vi detrás de bambalinas.

No hay duda de que los actores y músicos jugaron un papel muy importante. Pero también hubo un grupo que escribió la obra, creando los diálogos, letra y música de las canciones para contar la historia. Hubo coreógrafos y entrenadores de voces. Otro grupo dirigió la producción, asegurándose de que todo saliera sin contratiempos. El equipo de artes técnicas se encargó de las luces, sonido, y efectos de video. Los camarógrafos captaron las imágenes más importantes para quienes lo vieron por video. Hubo un grupo a cargo de la escenografía, los juegos pirotécnicos y efectos especiales. Otros diseñaron y fabricaron el vestuario. Otros más se ocuparon de maquillaje y peinados. También hubo quienes apoyaban al equipo de apoyo (mi amiga Deb, por ejemplo, le leía el libreto a los camarógrafos). Yo formé parte de un pequeño equipo que ofreció interpretación simultánea al español. Y ahí no termina… cientos más prepararon comidas, asearon la iglesia entre una función y otra, sirvieron como anfitriones o ujieres, ministraron en el altar, supervisaron la seguridad, asistieron con el estacionamiento, o dando información. A estos se les añaden los intercesores y los pastores… Estoy segura de que todavía se me quedaron algunos por mencionar del sinnúmero de personas que se unieron para que estas presentaciones fueran posibles.

Esto me recuerda la enseñanza de Pablo acera del Cuerpo de Cristo: “…el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos . . . Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como él quiso…” (1 Corintios 12:14,18).

20151211 Truthical Cast

Entonces, ¿quién se merece un aplauso por un buen trabajo? ¿Quién tuvo que ver con que más de 500 personas recibieran el don de la salvación este fin de semana? ¡Todos lo hicimos! Para Dios no hay papeles más importantes que otros. Él no nos ha llamado a todos a jugar el mismo papel; pero a todos nos ha dado un papel que jugar, y Él se goza cuando respondemos a ese llamado. Hace un tiempo escuché a alguien decir: “Tus dones y talentos son el regalo de Dios para ti, y lo que haces con ellos son tu regalo para Dios.”

Terminó este fin de semana con un mayor aprecio por el Cuerpo de Cristo y la forma en que todos, valorando nuestros dones, podemos tomarnos mano a mano y trabajar juntos para edificar el Reino de Dios.

A todos los que participaron en la producción y presentación de Truthical les digo: “!Bien hecho, Iglesia! Es un honor servir con ustedes. ¡Sigamos construyendo el Reino juntos!”


Dra. Chiqui Polo-Wood  | Todos los derechos reservados 2015

 

Everyone Has a Part to Play

Things are quiet at home now. We’re settled in, watching football and resting, and my mind is on the events of the last 5 days, as we served in support roles for Gateway Church’s amazing theatrical production: Truthical. Based on our estimates, over 50,000 people watched the show (over the 10 presentations at the Southlake campus), and many more in the extension campuses and online. People lined up for hours before each service hoping to get a seat in the main auditorium, and many had to settle for watching on large screens in the overflow rooms.

What attracted such huge crowds? An extraordinary musical with a great, talented, dedicated cast AND a fantastic support crew. While many (no doubt) are writing wonderful reviews about what they saw on stage, I want to reflect on what I saw behind the scenes.

20151211 Truthical Cast

Of course actors, actresses and musicians all played a key role. But there was a team that wrote the play, carefully assembling dialogue, lyrics and music to convey a message. There were also choreographers and voice coaches. Another group directed the production and made sure that everything ran smoothly. The Technical Arts people managed lights, sound, and video feeds. The camera crew provided close-ups of key scenes and provided the feed for the on-screen audiences. Some were in charge of stage design, pyrotechnics, and special effects. There were those who designed and made the costumes. Another group handled hair and make-up. Others supported the supporting crew. (My friend Deb, for example, read the script for the camera operators). I was part of a small team that provided simultaneous interpretation into Spanish. But that’s not all… there were countless others who provided meals, maintained the facilities, serves as greeters and ushers, ministered at the altar, provided security, and child care, helped with parking or information. Add to these the intercessors and pastors… I’m sure even this doesn’t cover all of the countless people who worked together to make this happen.

This reminds me of Paul’s picture of the Body of Christ: “For the body does not consist of one member but of many. . . . as it is, God arranged the members in the body, each one of them, as he chose.” (1 Corinthians 12:14,18).

So, who made Truthical happen? Who was instrumental in leading over 500 people to accept the gift of salvation this weekend? We all did! There are no “big” parts and “small” parts for God. He hasn’t called us all to play the same part; but we are all given a part to play, and He rejoices in our response to His call. As I heard someone say a while back: “your talents and abilities are God’s gift to you; what you do with them is your gift to God.”

I come out of this weekend with a renewed awareness of the beauty of the Body of Christ, as we come together, each valuing the gifts we have received from God, and using it to build His Kingdom.

To all who were involved in the production and presentation of Truthical I say, “Well done, Church. It is an honor to serve with you. Let’s continue building the Kingdom together.”


Dr. Chiqui Polo-Wood  |  All Rights Reserved 2015

 

Transparent Worship

Have you ever had a hard time worshiping God? If you’re anything like me, when we go through difficult times it’s easy to question what God is doing, or if He’s even there – which makes worshiping Him a bit of a stretch. Last month, during the Pink Impact Cruise, Pastor Debbie Morris shared a devotional about transparent worship. As she was speaking, God was stirring something in my heart that I want to share with you.

In John 4:23-24 Jesus says, “But the hour is coming, and is now here, when the true worshipers will worship the Father in spirit and truth, for the Father is seeking such people to worship him. God is spirit, and those who worship him must worship in spirit and truth.”

The Father is seeking those who will worship Him in spirit and truth. Why? We must first consider where the emphasis is here – is Jesus emphasizing the fact that God is seeking worshipers (as in “God is seeking worshipers; and, by the way, the qualification is that they worship in spirit and in truth”), or is He emphasizing the qualities of the worship the Father is seeking (as in “if you are going to worship God, do it in spirit and in truth, for that is what the Father is looking for”). It may not sound like a significant distinction; but it is.

If we focus on God wanting worshipers, we often have a notion that God desires (needs, wants) our worship for His benefit, as though he is lacking something that is fulfilled with our worship. That, however, would be an anthropomorphism – that is, projecting human characteristics unto God. We, as un-whole beings, seek admiration, acceptance, or the “worship” of others. The paparazzi know that and make a living out of this seemingly insatiable need for worship in human terms. Too often we have this picture of God as One seated on His throne receiving worship, like trophies or badges to add to His collection. We think He needs our worship, or else He is somehow diminished in His deity.

But God is not like that. Before He created anything, God was complete, whole, fully satisfied in “godself.” He didn’t create in order to fill some void in His being. On the contrary, Father, Son, and Holy Spirit created as an overflow of the perfect love they share with one another. The Triune God is whole in His being, and the love they share is such that they can’t keep it to themselves, so they create a universe, and creatures upon which they can pour out their love.

God is not after worship, as much as He is after relationship!

So maybe Jesus’ emphasis is not on the fact that the Father is seeking worshipers, but on the fact that He is seeking humans who come to Him in spirit and in truth. He is seeking people who want to relate to Him in transparent reality – and this is worship. God doesn’t want us to come to Him with our pretty masks of pseudo-spirituality – saying the right pious-sounding words and concealing our true feelings for fear that He may be displeased. No He wants us to come to Him with our raw emotions, feelings and thoughts. This is the fabric of intimate relationships, and that is what the Father is after.

God is looking for those who will worship Him in spirit and in truth. He is inviting you to draw near, open your heart to Him, and receive from Him. Even when you are facing difficult times, you don’t have to fake it; but don’t turn away from Him. Recognizing that He is your helper and turning to Him even when things don’t seem to make sense is a form of worship. Draw near to God and share your heart with Him. And you can rest assured that in that, He is pleased.


Dr. Chiqui Polo-Wood  |  All Rights Reserved.

 

Lecciones de Golf

¿En qué se parece nuestra vida en Cristo con el golf? Cuando uno ve a los golfistas en televisión se puede formar una idea de que ese deporte es muy fácil: solo poner la bola en el suelo, agarrar un palo, y pegarle lo más fuerte posible. Pero no es tan sencillo. El golf es el tipo de deporte que lo mantiene a uno en una continua curva de aprendizaje – mejorando, mejorando, mejorando, pero nunca llegando al punto de poderlo dominar.

Me gustaría decir que desde hace 5 años juego al golf, pero sería más acertado decir que llevo 5 años tratando de jugar, o aprendiendo a jugar (los que juegan golf saben a qué me refiero). ¡Hay tantas cosas qué recordar…! No levante la cabeza. No doble el codo. No mueva la muñeca No mueva los pies. Gire la cintura pero sin levantar la espalda… Mi cabeza no da para tantos detalles al tiempo… y el resultado siempre es el mismo: desilusión. Pero estoy convencida de que si sigo intentando voy a mejorar; entonces sigo yendo, cada vez esperando que va a ser mejor que la anterior.

Entonces pienso que nuestra vida cristiana puede ser como el golf… pero no necesariamente.

Para algunas personas la vida en Cristo consiste en tener una larga lista de instrucciones y luchar para tratar de cumplir con todos los requisitos. Orar. Leer la Biblia. Ayunar. Alabar. Adorar. Ir a la iglesia. Ser más amoroso. Producir el fruto del Espíritu. Y junto con esas hay una lista aún más larga de todo lo que no se debe hacer. Y nunca parece ser suficiente. Si uno le presta atención a un área, va a descuidar otra. Si se enfoca en la última, la primera sufre. Y uno se frustra porque piensa que nunca va a poder cumplir con todos los requisitos; nunca va a lograr ser tan santo como Dios espera. Entonces siguen intentando, esforzándose, pero nunca están satisfechos con los resultados y viven pensando que nunca van a lograr agradar a Dios. El vivir así es una carga pesada y frustrante.

Pero eso no es lo que Dios espera de nosotros. Fíjense en los siguientes versículos:

Filipenses 2:12-13 – lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.

2 Corintios 9:8 – Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes.

2 Tesalonicenses 1:11-12 – Por eso oramos constantemente por ustedes, para que nuestro Dios los considere dignos del llamamiento que les ha hecho, y por su poder perfeccione toda disposición al bien y toda obra que realicen por la fe. Oramos así, de modo que el nombre de nuestro Señor Jesús sea glorificado por medio de ustedes, y ustedes por él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Hebreos 13:20-21 – El Dios que da la paz . . . los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Dios mismo es quien quiere hacer la obra transformadora de conformarnos a Su imagen y semejanza. ¡Nosotros no lo podemos hacer! Por más que uno se esmere, es una imposibilidad. Dios es el agente de transformación y está tan comprometido con este patrón que Su Espíritu Santo ha venido a morar en nosotros para cambiarnos, amoldarnos, y guiarnos a la voluntad de Dios.

¿Quiere decir que podemos hacer cualquier cosa y todo da lo mismo? No. Requiere cooperación. Dios obra en y con las personas que voluntariamente se asocian con Él. A nosotros nos corresponde rendirnos a Él, dejar que Él obre. Nuestra parte es escucharlo atentamente. Nuestra parte es cooperar con Él. De hecho las disciplinas cristianas (orar, ayunar, leer la Biblia, adorar…) son importantes por cuanto nos brindan oportunidades de tener encuentros con Dios. Estas disciplinas nos ponen en actitud de recibir de Él para que Él pueda hacer lo que quiere. Cuando vivimos abiertamente delante de Dios, dándole entrada y permiso para obrar en nuestras vidas, entonces podemos producir mucho fruto – Su fruto – el fruto del Espíritu Santo.

Nuestro caminar cristiano no debe ser como el golf. ¡Relájate! No consiste en luchar y luchar, sino en tener una relación y en cooperar con Dios. Si sientes que no puedes controlar alguna área de tu vida, pídele a Dios que te ayude. Su gracia es suficiente. Si reconoces que tienes una debilidad, entrégasela a Dios. Su poder se perfecciona en tu debilidad. Si quieres tomar decisiones sabias, ¡pregúntale! Él quiere guiarte a toda verdad. Supongo que esto te da una idea de cómo puede ser nuestro caminar con Cristo. Deja de luchar, y disfruta la vida que Él te da.


Dra. Chiqui Polo-Wood  | Todos los derechos reservados 2015.